Las nubes envuelven al sol en una caricia algodonosa.
Las olas envuelven la playa con una caricia de espuma.
Y mientras, sol y mar se envuelven suavemente,
en una ténue caricia de luz y salitre.
Montgat, Barcelona (Enero)
Sony α100, SAL 1870 f/3.5-5.6
28 mm, 1/640 seg, f/5, ISO 100, flash n/a, sin trípode
© 2009 MayteVidal
Montgat, Barcelona (Enero)
Sony α100, SAL 1870 f/3.5-5.6
28 mm, 1/640 seg, f/5, ISO 100, flash n/a, sin trípode
© 2009 MayteVidal
El cielo y el reflejo del mar, centran nuestra atencion.
ResponderEliminarPreciosa.
Saludos y besitos.
Es verdad. A mi me llamó la atención la similitud de la nube con el mar, en la forma
ResponderEliminar¡Besos, pareja!
Maite... ese reflejo que se alarga a través de las olas... es magnifico... además de las nubes, por supuesto... es una toma preciosa... Felicidades.
ResponderEliminarMolto bella l'atmosfera e i colori delicati...trasmette serenita'...complimenti!
ResponderEliminarVito
Estas imágenes del atardecer son preciosas, mar que perdura y sol que se va pero volverá, una perefecta combinación.
ResponderEliminarBuena foto y las otras también.
Saludos.
MGA, me alegra que te guste. El reflejo en las olas espumosas es lo que buscaba, asique, en ese aspecto, objetivo conseguido. Y, si además, hay alguien a parte de mi a quien le guste, pues mejor que mejor!
ResponderEliminarSaludos!
Hola Vito.
ResponderEliminarTienes razón. Estas puestas de sol transmiten serenidad. Es lo que, instintivamente, se busca.
Tal vez por la decadencia de la luz, o el reflejo del sol bañando las aguas.
Me alegra que te guste.
Un abrazo!
No hay nada más placentero que sentarse a disfrutar de una puesta de sol junto al mar.
ResponderEliminarA mi es algo que me proporciona mucha paz, y que tengo pocas oportunidades de practicar, ya que el mar me queda un poquillo lejos.
Pero cuando la oportunidad llega, es algo que no me gusta dejar pasar.
Un saludo y muchas gracias por visitar mi blog de ocasos y amaneceres, Joan.